¿Cómo calmar la ansiedad? (o mejor dicho, afrontarla de una manera más sana)
- Diana Karen Segura
- 16 feb
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 17 feb
La ansiedad es una emoción natural, común y frecuente en gran parte de la población. Sin embargo, puede ser difícil verla de esta manera cuando se presenta como una alarma que no puedes apagar: pensamientos que no paran de decirte que lo peor va a pasar, tensión en el cuerpo, sentir que tu corazón late muy rápido, dificultad para concentrarte o para disfrutar tu día a día, aún cuando antes era sencillo.
Ante estos síntomas, es normal querer que desaparezca lo antes posible. Pero intentar "calmarla" a toda costa muchas veces la intensifica.
¿Por qué no siempre funciona intentar controlarla?
Cuando luchas constantemente contra lo que sientes:
Te frustras por seguir sintiéndolo
Te exiges "estar mejor" ya y permanentemente
Te juzgas por no poder controlarlo
Y esa lucha interna, esa "falta de control" termina aumentando la ansiedad. No porque estés haciendo algo mal, sino porque el problema no es la emoción en sí, sino la relación que tienes con ella.

Entonces, ¿qué sí puede ayudarte?
Empecemos cambiando el enfoque, en lugar de preguntarte:
"¿Cómo hago para que desaparezca?"
Pregúntate:
"¿Cómo puedo relacionarme con esto sin que dirija mi vida?"
La ansiedad no es tu enemiga, es una señal de alerta que se activa cuando percibe que puedes estar en riesgo; ya sea física o emocionalmente, y quiere advertirte para que tomes acción frente a ello. Entonces, si existe para protegerte, permítele que lo haga, pero no dejes que eso te limite de hacer lo que es importante para ti.
Algunos primeros pasos:
Observa la ansiedad como una experiencia que aparece y cambia, no como una amenaza constante.
Presta atención a cómo se siente la ansiedad en tu cuerpo, quizá no sea agradable, pero dale ese espacio y atención.
Observa y nota tus pensamientos como eso, no son hechos, es lo que tu mente te está contando.
¿Qué es importante para ti en ese momento? ¿Cuál sería un paso hacia adelante? Hazlo aunque la ansiedad siga presente.
La meta no es eliminar la ansiedad, sino actuar con mayor claridad aún cuando sientas que todo se sale de tus manos.
¿Cuándo buscar apoyo profesional?
Aunque ya mencionamos que es una emoción común, es imporante tratarla con mayor cuidado si notas que la ansiedad:
Está interfiriendo con tus relaciones o trabajo
Te lleva a evitar situaciones importantes
Te hace sentir constantemente agotada o sobrepasada.
Si algo de esto sucede, puede ser momento de acompañarte en un proceso terapéutico.
La terapia no busca “quitar” la ansiedad de inmediato, sino ayudarte a comprenderla y a desarrollar herramientas para que no sea quien tome las decisiones por ti.

Si quieres conocer cómo trabajamos estos procesos, puedes agendar una primera sesión y resolver tus dudas antes de iniciar.
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